Por más que
uno quiera, a veces, es imposible hacer oídos sordos a según que artículos o
comentarios que vienen circulando en la prensa especializada del sector.
Pues bien,
hasta hace muy poco el colectivo de cazadores de becadas adeptos al POINTER
tenía que soportar extensos, variados y repetitivos artículos ensalzando las
cualidades de tal o cual raza, como perros becaderos. No siendo suficiente
eso, se ha dado el segundo y previsible paso, no sólo se escribe que tal
raza es la mejor, sino que además, se afirma que el POINTER, en general, no
es una raza apropiada.
La novedad
radica en que hasta ahora la campaña de desprestigio contra el POINTER se
hacía por omisión del mismo o, como máximo, dejándolo como opción válida.
Pero la razón de este artículo es, la evolución que ha tomado hasta adoptar
la forma de un ataque frontal y directo contra la raza que nos ocupa, el
POINTER.
Bajas
temperaturas, floras agresivas o becadas difíciles, son según estos
artículos, circunstancias que merman la capacidad del POINTER hasta
reducirle a una opción poco aconsejable para ningún becadero.
Una vez
puesto al lector en antecedentes, los siguientes párrafos tratarán de
analizar la veracidad de dichas acusaciones. Los vectores que regirán esta
analítica, como el clima, terreno y la becada delimitan el ámbito en el que
desarrollar este artículo, de esta forma el autor pretende establecer una
mayor sincronización con el lector.
Climatología y medio ambiente son parámetros que están íntimamente ligados,
ya que ambos son condicionantes entre si, es decir uno consecuencia del
otro. Si atendemos a la distribución geográfica del POINTER en Europa nos
encontraremos con representantes de la raza desde Finlandia hasta el Norte
de Africa. Tal distribución debería, por evidente, ser suficiente prueba de
la capacidad de adaptación del POINTER a todo tipo de climas.
Desgraciadamente factores como el progresivo calentamiento del planeta
afectan al clima mediterráneo de forma que, año tras año asistimos a
inviernos más cortos y veranos más largos y calurosos. Aún así nuestra
climatología nunca es lo suficientemente extrema como para establecerla como
un condicionante clave para el trabajo de ninguna raza. Disfrutamos de una
variedad climatológica lo suficientemente amplia como para ofrecer
oportunidades al POINTER, no sólo en España sino en toda Europa.
Como decía
anteriormente clima y medio ambiente van íntimamente ligados, de tal forma
que tenemos a nuestra disposición una gama de biotopos tan amplia como es
posible. Hayedos, robledales, encinares, pinares y un largo etc... ofrecen
un magnífico salón de recepción para nuestra becada.
Obviamente
habrá terrenos donde un POINTER se sentirá más cómodo, esto es indudable.
Tan indudable como que no conseguiremos imaginar un terreno donde un POINTER
no pueda cazar y otra raza de perros de muestra sí. El zarzal más
impenetrable será un gran obstáculo para el POINTER; pero desde luego no
será un paseo para ninguna raza.
Por
supuesto habrá climas, medios y perros que ocasionalmente puedan tener más
dificultades, pero nunca serán parámetros tan generales como para englobar
al POINTER, como raza.
Aún a
riesgo de respuestas lógicas, seguirá habiendo sujetos que pretenderán
hipócrita y egoístamente habitar, conocer o poseer el único rincón del
planeta donde una raza triunfa y otra fracasa.
Establecido el "feelling" necesario para el buen entendimiento pasaré a
describir las que son, a mi juicio, cualidades que debe aunar un POINTER
para que, de este modo esas ocasiones en las que nuestro compañero ponga de
manifiesto sus carencias , sean lo más esporádicas posibles.
Los
conceptos CARACTER Y PASION POR LA CAZA, son premisas básicas para el futuro
de nuestro POINTER BECADERO. Estas cualidades arto arraigadas en el POINTER,
en muchísimas ocasiones confundidas con testarudez y demencia, han dado al
traste con grandes POINTERS. el "kit" de la cuestión es saber donde acaba la
cualidad y empieza el defecto.
Ambas
cualidades son las que marcarán la capacidad para encontrar caza de nuestro
POINTER. Si son abundantes y de calidad nuestro POINTER tendrá carácter y
pasión para afrontar largas jornadas de caza en todo tipo de terrenos y
atmósferas, muchas veces con densidades de caza que aburrirán y
descorazonarán al sujeto parco en ellas.
El cachorro
confiado, seguro de sí mismo que levanta y persigue becadas hasta caer
rendido, nos está demostrando mucho más que su inexperiencia o tozudez. Esta
fe en sí mismo será el primer índice a tener en cuenta a la hora de
emprender el análisis de su capacidad de encontrar caza. Porque no podemos
olvidar que hay una condición previa e ineludible para levantar una becada,
encontrarla.
Por
descontado que hay otras muchas cualidades que debe reunir, instintos,
potencia olfativa, morfología, etc... pero todas están mínimamente
garantizadas si proviene de pedigríes nobles. La escuela que es el bosque y
el maestro la becada, se encargarán de poner de manifiesto dichas cualidades
que emergerán en el grado que las posea nuestro POINTER.
Una vez
establecida la analogía entre la capacidad de encontrar caza y aptitudes
como CARÁCTER Y PASIÓN POR LA CAZA, es obligado establecer una conexión
directa con la becada.
Cada día más escasas y esquivas, posiblemente estén evolucionando en el
desarrollo de diferentes pautas de comportamiento, instintos más efectivos
contra su mayor enemigo, el binomio cazador y perro. Esa combinación
terrestre aérea resulta muchas veces fatal para nuestra becada, por tanto es
lógico que ante tal efecto haya alguna respuesta.
Dicha
respuesta se está traduciendo en un abandono progresivo de su hasta ahora
mejor táctica. el instinto que la impulsaba a permanecer inmóvil y confiar
en su mimetismo hasta el último momento falla en más ocasiones de las que
debiera. Gracias a Dios la becada ha tenido el tiempo y generaciones
suficientes para perfeccionar y renovar su instinto de supervivencia.
Dichos
cambios en nuestra becada exigen por tanto, mayor calidad en nuestro
compañero por esquivas, y mayor capacidad para encontrar caza, por escasas.
Cualidades
como CARÁCTER férreo y PASIÓN sin límites no sólo son hoy día
imprescindibles, sino que desgraciadamente no hay atisbos en el futuro a
medio y largo plazo para que nuestros compañeros puedan bajar la guardia,
por la docilidad y abundancia de becadas.
Siguiendo
en la línea anterior, las virtudes fácilmente evolucionan en vicios, como ya
he mencionado nuestra labor consistirá en saber apreciar donde acaba la
cualidad para tornarse en defecto. Esto mismo sucede con adjetivos, que se
tornan tópicos cuando hablamos del POINTER, prepotente, dominador, agresivo
con la caza, etc... nos suenan a todos.
Como todo
en la vida en este caso la respuesta no es ni si, ni no, sino todo lo
contrario. Adjetivos, muchas veces despectivos con el POINTER adquieren
lógica y sentido común si seguimos con mínima atención la siguiente
exposición.
Estaremos
de acuerdo en que una situación controlada siempre nos resulta más fácil por
predecible. por tanto siempre que el binomio CAZADOR + POINTER sea capaz de
mantener la iniciativa sobre la acción de caza, estaremos hablando de una
acción de caza controlada.
Pero en el
hipotético caso, de que perdamos el control cediendo la iniciativa a nuestro
adversario, en este caso la becada, el margen de error en la acción de caza
se dispara hasta el punto de mitificar alguna que otra becada, calificándola
de imposible. A nadie causa satisfacción una derrota; pero si debe ser así
mejor que sea ante un gran adversario.
No podemos
olvidar que nosotros durante una jornada de caza a becadas en el reparto de
papeles estamos más próximos a la figura del actor de reparto que al de
protagonista. Por tanto para llevar a cabo una acción de caza controlada es
completamente imprescindible ceder la iniciativa durante mucho tiempo a
nuestro POINTER. Si él bajo ningún concepto o circunstancia pierde el
control durante el lance con la becada estaremos, sin lugar a dudas, ante un
POINTER excepcional, por supuesto excepcional nunca ha sido sinónimo de
fácil o sencillo. Las becadas son fáciles o difíciles dependiendo del
POINTER que tienen como adversario.
De este
modo ante la presencia de la becada, el AUTOCONTROL de nuestro POINTER,
entendido como el control de la presión ejercida sobre la becada, marcará
seriamente la calidad de nuestro socio. Guías demasiado prudentes o
demasiado agresivas son igualmente estériles en cuanto a resultados se
refiere. Se requiere una presión constante y suficiente como para sembrar
dudas al adversario y mantener la iniciativa de nuestro lado.
Efectivamente ante un POINTER excepcional el número de becadas difíciles se
reduce drásticamente hasta el punto de poder afirmar que la citada cifra es
inversamente proporcional a la calidad de nuestro POINTER.
La misma
becada que huye al menor intento de aproximación de un perro curtido en mil
lides, sale entre las patas del inconsciente cachorro. POINTERS
EXCEPCIONALES son escasos, pero no más escasos que en otras razas.
Quizás con
esto estemos despojando a nuestra dama de virtudes que a todos nos gusta
atribuirlo, porque de este modo nos concedemos un margen de maniobrabilidad
intelectual que nos permite dignificar a nuestro adversario antes que
reconocer la mediocridad de nuestro perro, mediocridad de la cual somos
directamente responsables ya que en muchos casos la becada como trofeo
continúa siendo el fin y el perro el medio.
Hasta que
no cambie el orden de estos factores el producto será el mismo, perros
mediocres independientemente del terreno, clima o raza. Si nuestro deseo es
abatir gran número de becadas sin importar las condiciones estaremos
estableciendo un orden de prioridades que, en ningún caso, sitúa a nuestro
POINTER a la cabeza.
Cuando
realmente se desee poseer un POINTER EXCEPCIONAL este será nuestro fin y la
becada el medio, pero no a la inversa.
Fdo.
Guillermo Garí Oliver.