CAZA, CRÍA Y GRAN BUSCA 

 

Muchas veces se lee en las revistas del sector de los perros de caza o se escucha a distintas personas opiniones en contra de los perros de competición, afirmando que estos perros no sirven para cazar, en oposición a esas opiniones yo, quiero afirmar, que sí utilizo los perros de competición y además no unos perros de competición cualesquiera, sino los perros dedicados a la Gran Busca, para el ejercicio de la caza.

Yo considero a estos perros absolutamente aptos para cazar y así lo hago, es decir cazo con ellos, puesto que tengo la oportunidad de hacerlo en montaña sobre extensos territorios que me permiten el uso de los citados perros para cazar becadas y perdices grises. así lo he hecho con Tana de la Dune aux Oyats, la Campeona de Europa de Gran Busca, Hiery des Pises, etc. Pero para poder utilizar estos perros el cazador que lo haga debe tener también una mentalidad de la Gran Busca; puesto que si por alguna razón la caza no aguanta o el perro comete un error a trescientos o cuatrocientos metros de distancia se perderá la que, a veces, resulta única oportunidad de la jornada, lo cual resulta muy duro. Ahora bien, cuando todo sale de forma correcta y a esa misma distancia un perro toma una muestra de esas que le cortan a uno la respiración, se corre hacia él, se llega y todo se resuelve perfectamente, la satisfacción y el placer obtenidos son indescriptibles y sólo una persona que lo haya vivido podrá comprender ese sentimiento que acabo de describir.

Esta disciplina de la que estamos hablando, la Gran Busca, es sin ningún género de dudas una disciplina fundamental para el mantenimiento y mejora constante de nuestra raza, ya que para mí el perro de Gran Busca ha de contar con una serie de cualidades que son vitales para la práctica de la citada prueba, cualidades que paso a enumerara a continuación:

1.- La facultad de encontrar caza siendo a la vez muy apasionado.

2.- Una gran potencia olfativa.

3.- Una gran inteligencia para asimilar un duro adiestramiento sin perder por ello una excelente iniciativa.

4.- Alejarse mucho hacia los lados y a la vez tener una buena profundidad de búsqueda, no pasando nunca por detrás del conductor, ni por delante de él "lamiendo sus botas".

5.- Una gran velocidad, facilidad de galope y mucha resistencia.

6.- Un excepcional estilo basado principalmente en los siguientes puntos:

a.- Un porte de cabeza elevado, con la punta del morro (trufa) situada en el punto más alto durante el galope.

b.- Una espalda excelente, recta y no partida.

c.- Un movimiento bien sincronizado del tren delantero y del tren trasero.

d.- Un porte de cola bien descendido y sin ningún movimiento de la misma.

Para obtener buenos perros de competición para la Gran Busca, hay necesariamente que utilizar sementales de esa misma especialidad, a condición de que éstos sean raceadores y que tengan sentido de la caza, es decir que durante la prueba vayan cazando y no se limiten sólo a correr. Pero estos sementales no pueden hacerlo todo por sí solos, las hembras que han de llevarse a ellos han de tener unas excelentes cualidades de caza, gran pasión, alta resistencia y sobre todo una inteligencia que les permita tener un gran sentido de la caza y orientar su búsqueda hacia las zonas donde ésta habitualmente se encuentra escondida. Para poder ver esta cualidad a edades tempranas y poder descartar a aquellas hembras que no nos resulten interesantes, lo que hago es coger una serie de perros a la edad de ocho o nueve meses y ponerlos a correr todos juntos en un camino, observando lo que ellos hacen. Unos correrán siempre por el camino hacia delante y hacia atrás sin salirse de él, ya que resulta lo más fácil, mientras que otros se saldrán del mismo hacia los lados, pisando terrenos más difíciles, pero más aptos para que en ellos pueda esconderse la caza, finalmente, algunos de estos, jamás repetirán el mismo recorrido en sus idas y venidas demostrando así una mayor inteligencia para la búsqueda, ya que explorando una zona distinta cada vez sus posibilidades de dar con la caza aumentan. esto me da una idea, ya a esa corta edad, de que perros poseen esa cualidad de la inteligencia para la caza. Por tanto las hembras que debemos conservar son aquellas que posean las más grandes cualidades y una gran mentalidad, éstas antes de ser adiestradas se saldrán de mano habitualmente, haciéndonos enfadar mucho y pasar mucho tiempo esperando sobre el terreno a que quieran volver. Estas mismas hembras cuando más adelante, las tengamos ya perfectamente adiestradas y pongan a nuestro servicio todas sus cualidades resultarán el mayor regalo del que uno puede disfrutar cuando practica la caza real. Las hembras de grandes cualidades que he citado antes, han de llevarse a cubrir con machos procedentes de la Gran Busca, que sean buenos estilistas y a los cuales se habrá visto previamente sobre el terreno y no elegirlos dejándonos llevar exclusivamente por los resultados que estos machos han obtenido en los concursos. Pues a veces surgen inconvenientes como el elegir un semental con grandes medios, es decir de gran potencia y mentalidad que le permiten realizar amplios recorridos; pero que no resulta ser gran cazador y además posee algún defecto de estilo, el resultado obtenido suele ser absolutamente desastroso para la cría, pues el animal en cuestión debería ser a todas luces inutilizable, a pesar de esos grandes medios que posee y que hemos citado anteriormente.

Finalmente sólo nos queda rezar para tener buena suerte en el reparto genético resultante.

Aún así, utilizando todos estos métodos, no siempre es posible criar perros de la calidad de Brick o Ciki, ya que en la cría y obtención final de grandes perros para la Gran Busca influyen otros muchos factores como son la buena elección de los sementales, el número de camadas que se realizan cada año, que los propietarios que adquieran los jóvenes prometedores estén interesados en utilizarlos para competir en Gran Busca y no sólo para cazar o criara con ellos y finalmente que a esos jóvenes prometedores no les ocurran accidentes irreversibles durante los entrenamientos antes de que puedan llegar a la alta competición.

Por último para aquellas personas que deseen iniciarse en la difícil disciplina que es la cría de perros de altísima calidad dentro de nuestra raza, creo que sólo hay un consejo que darles y es que usen sólo aquellos sementales que sean muy cazadores, con gran iniciativa y no olvidar que en las competiciones no han de sobrepasarse los límites del espectáculo, pues al fin y al cabo el objetivo último de todo esto es el de mejorar las cualidades genéticas de nuestros futuros perros de caza.

 

Fdo. Jean Jacques Garcet Lacoste.

 

 

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