Ya en 1880,
Paul Gaillard responde a esta cuestión y afirma: "El perro de Gran Busca es
capaz de ser utilizado para todo tipo de caza, ya que dispone de todas las
cualidades necesarias".
Posteriormente William Arkwright, confirma la necesidad de utilizar este
tipo de perros (de Gran Busca) para la caza en los "moors" escoceses. La
descripción de sus partidas de caza, recogidas en su obra sobre el pointer,
son un modelo de utilización de los perros de muestra por parejas.
En 1925
Maurice de la Fuye en su célebre obra "La Becada a Gran Busca" describe esta
fórmula de caza (a Gran Busca) de la que se declara ferviente adepto. Su
principal propósito fue resaltar el estado de ánimo indispensable para
practicar este deporte dentro de las reglas, dando la prioridad a la ética.
Este caballero a Dios gracias creó escuela, yo he conocido unos pocos
verdaderos discípulos suyos, quienes con él afirman alto y fuerte:
"Si bien es
cierto que el bosque opone a la Gran Búsqueda mayores dificultades que el
llano, por contra procura satisfacciones intensas y delicadas a la vez, al
apasionado que la practica".
Llegado a
este punto considero necesario delimitar con precisión que se comprende en
el concepto "Perro de Gran Busca". La Gran Busca es una de las disciplinas
de Field Trials de primavera. Esta reservada a aquellos individuos
considerados el máximo (el Top) de los perros de muestra. El reglamento
impone una gran extensión lateral de la búsqueda (del orden de 300 ó 400
metros a cada lado del conductor), una excepcional afición a la caza, un
estilo próximo al ideal, un adiestramiento extremo, todo ello además, con lo
esencial en un perro de muestra: grandes cualidades de caza. Por tanto, no
deja lugar al azar, ni permite la mediocridad; sólo admite en su ámbito los
ejemplares que rozan la perfección. En mi opinión el perro de Gran Busca es
aquel que participa con éxito en estas pruebas.
La
calificación como perro de Gran Busca aplicada a un perro de caza que va
lejos no me satisface. La etiqueta Gran Busca, sólo debe ser aplicada en el
ámbito de los field trials; los cuales deben conservar toda su notoriedad y
prestigio, teniendo en cuenta cuales son las cualidades exigidas para poder
participar.
He tenido
ocasión de cazar con perros campeones de Gran Busca en la planicie polaca.
Este es un recuerdo grabado para siempre en mi memoria. En una misma jornada
de caza tuve la ocasión de disfrutar de DIANA DU BOIS DE MOUN, BRICK y CIKI
DES PISES, pointers campeones de Europa de Gran Busca los tres. Una escopeta
se colocaba en el centro y las otras dos a unos 300 metros de distancia una
a cada lado del conductor, J. Condado, los perros actuaban en las mismas
condiciones que en la competición. De aquellos momentos de caza guardo
imágenes inolvidables. Esto es lo máximo que se puede exigir a la caza con
pointers: eficacia, andadura con estilo y perfección del adiestramiento.
Generalmente estos perros son utilizados para encontrar la caza en amplios
territorios donde ésta es escasa, siendo fundamental que por el hombre se
acepte y se aprecie esta forma de cazar, sin embargo la mayoría no soporta
que su perro se aleje más allá del alcance de su escopeta. No alcanzan a
entender que un perro de calidad no debe, únicamente practicar una búsqueda
extensa, sino que debe poseer también una muestra pétrea y un gran
equilibrio que le permitan afrontar los largos minutos que invierte su
conductor en llegar a servirle cuando está en muestra. Estas son las
cualidades que provienen directamente de la Gran Busca.
"Es preciso
que estos perros sean utilizados como reproductores de élite para proveer a
los cazadores de perros notables por sus cualidades de nariz, andadura de
raza, pasión y equilibrio". Así se expresa J. P. Bonin gran experto en la
materia y amante incondicional de los grandes perros.
El hecho
reconocido de que estos ejemplares transmiten a su descendencia la
posibilidad de andar demasiado, puede asustar a los cazadores que carecen de
experiencia en el manejo de perros. Pero, del mismo modo que nadie cabal se
pondría a los mandos de un coche de carreras al día siguiente a la obtención
del permiso de conducir, tampoco se debe manejar un gran perro sin unas
buenas nociones de psicología canina y de la educación básica de los perros
de muestra. La inteligencia canina, pese a quienes creen que sólo el hombre
está dotado de ella, se convierte en un elemento esencial, entendida ésta
como la capacidad de resolver los problemas de adaptación al terreno y de la
comprensión de la educación.
En
conclusión pues, los inconvenientes de un exceso de avidez deberán ser
compensados con un adiestramiento perfectamente asimilado. Nada hay más
desagradable que un perro estúpido que va largo y no obedece. La educación
de estos perros es, sin duda, necesaria, cuanto más depurada mejor, siendo
los resultados, cuando ésta se obtiene incomparables.
Así si
vamos de caza a la montaña, tras las perdices, gallos lira o becadas, el
perro por iniciativa propia buscará apoyándose en el viento, algunos
centenares de metros a cada lado, sin olvidar nada por explorar con esa
mezcla de inteligencia y de método sin perder la situación del cazador.
Ocasionalmente os lanza una mirada interrogante buscando vuestro
asentimiento a su trabajo o para recibir un gesto que le invite a explorar
otro sector. En estos momentos y en estos lugares si no aprecia este tipo de
trabajo que ahorra fuerzas y tiempo, si no aprecia las inmensas cualidades
del perro...... su perro merece alguien mejor que usted y por tanto debe
desprenderse de él. El espectáculo que ofrecen estos perros sobre el terreno
de caza suscita una profunda admiración.
Mi amigo V.
Foutris, Presidente fundador del Pointer y Setter Club de Grecia ha expuesto
muy bien las cualidades que debe poseer un perro en los concursos de
montaña:
"La
voluntad de buscar, el método y la inteligencia para encontrar la caza, la
mentalidad que le permite abarcar la inmensidad del terreno y los medios
físicos para afrontar el esfuerzo, siquiera para superar el desnivel, la
fisión de estas cualidades son las que debe poseer un perro de caza, un gran
perro de caza".
Por mi
parte siempre utilizo para la búsqueda de la caza, perros de búsqueda
extensa. Conservo aquellos cachorros que desde la más temprana edad
demuestran, además de ganas de correr, buenas actitudes, dejando traslucir
inteligencia y equilibrio. Posteriormente el buen manejo y las numerosas
salidas sobre caza salvaje, hacen el resto, de forma que los perros
evidenciarán sus verdaderas posibilidades y calidades.
Partiendo
de la opinión de mi amigo B. Couston quien estableció perfectamente en su
trabajo "De la caza a la Gran Busca" un postulado que me parece
incontestable: "un perro de muestra británico debe utilizar todo el terreno
a su disposición, en función de sus propios medios, quedando siempre dentro
de los límites que permitan su utilización". Un concepto indispensable para
entender el problema es el de la "muestra útil". Defiendo siempre al perro
que busca lejos, pero en contraprestación debe blocar la caza y permitirme
poder llegar a servirle de forma que pueda disparar efectivamente sobre la
pieza.
Bajo estas conclusiones, cada cual asume sus responsabilidades, la caza se
convierte así en un espectáculo, una vivencia única, en un auténtico regalo.
"Encore fau-il
poser regard plus loin que le bout de ses souhers".
Fdo.
Jean Claude Darrigade.