ESTÁNDAR MORFOLÓGICO

 

EL DISEÑO DE LOS CARACTERES ETNICOS SEGÚN SOLARO

    La descripción de los caracteres étnicos es muy sucinta y presenta carencias tales que no facilita su interpretación. Para poner remedio a tales inconvenientes, Giuseppe Solaro, uno de los más grandes cinotécnicos de todos los tiempos, ha redactado un monumental diseño sobre la descripción de los caracteres étnicos, basándose en los dictámenes del congreso Cinológico Mundial de Mónaco celebrado en 1937. Aportamos un resumen.

    CABEZA

    Dolicocéfala, su longitud total alcanza las 4/11 partes de la altura de la cruz, la longitud del hocico debe alcanzar la mitad de la longitud total de la cabeza, de manera que la mitad de la longitud de la cabeza caiga sobre la línea horizontal que conjuga los dos ángulos internos de los ojos. La anchura bizigomática del cráneo debe ser inferior a la mitad de la longitud total de la cabeza, por ello el índice cefálico-total no debe superar el número 45.

    Las direcciones de los ejes longitudinales superiores del cráneo y el hocico son convergentes, y prolongando la línea superior de la caña nasal, ésta debe salir siempre bajo la apófisis occipital.

    LA TRUFA

    Vista de perfil, se leva un poco sobre la línea horizontal de la caña nasal y no sobresale sobre la línea vertical anterior de los labios, pero su cara anterior se encuentra en el mismo plano vertical de la cara anterior del hocico.

    Debe ser grande, húmeda y fresca, con los orificios nasales bien abiertos y móviles, las aletas nasales no deben ser carnosas, sino finas, y sus dos caras superiores y laterales deben determinar con su cara anterior un margen no redondeado pero muy claro y en ángulo recto. La pigmentación debe ser del color de las manchas oscuras del manto; pero en el pointer blanco-anaranjado las mucosas y la esclerosis pueden ser tanto de color carne como de color negro. Un ligero jaspeado no constituye un defecto.

    CAÑA NASAL

    Recta. Longitud: ver cabeza. Por su dirección en relación con el eje del cráneo: ver cabeza. Su anchura –medida hasta la mitad- debe alcanzar el 20% de la longitud total de la cabeza, o el 40% de la longitud total de la propia caña nasal.

    LABIOS Y HOCICO

    Los labios superiores, vistos de frente, determinan en su margen inferior y exactamente en su punto de unión, un semicírculo. Son carnosos, y por este motivo la cara anterior debe además estar bien desarrollada en anchura y debe presentarse plana.

    El perfil inferior lateral del hocico, antes de la comisura, es dado por los labios, y a nivel de la comisura este perfil está determinado por el pliegue de la piel en la propia comisura. El perfil antero-inferior-lateral del hocico presenta el dibujo de un semicírculo en forma de arco bastante cerrado. Teniendo el hocico en línea horizontal, el punto más bajo del semicírculo dado por el perfil inferior del hocico.

    La comisura debe ser acentuada y su mucosa bien visible; es decir, la mucosa de la hendidura dada por el pliegue del labio superior con respecto al inferior, debe ser bien visible.

    La posición de la comisura debe ser lo más anterior posible, es decir, hendidura bucal corta.

    Una característica, relaciona con la comisura de los labios del pointer, consiste en un pliegue de la piel que tiene inicio inmediatamente detrás de la propia comisura en dirección caso horizontal hacia la región parotidea y el cuello, como si fuera una franja en la parte inferior de la cabeza, determinando casi un hueco en la parte inferior de las mejillas. Esta franja se debe al músculo risorio de Santorini en su unión con la piel de la cara y del cuello.

    Los labios deben tener un tejido fino, sutil, no ser pesados, ni colgantes o flácidos.

    El hocico en altura (o de fondo) –medido al nivel de la comisura- debe alcanzar los 8,50/10 de su longitud. La longitud del hocico corresponde a la longitud de la caña nasal. La región suborbital debe estar bien cincelada. Las caras laterales del hocico son paralelas entre sí, por eso la cara anterior del hocico es cuadrada.

 

    LOS MAXILARES

    De apariencia no robusta, con desarrollo normal y con arcadas dentarias perfectamente ensambladas, es decir, que los incisivos del maxilar superior deben tocar con su cara posterior la cara externa de los incisivos de la mandíbula, o que las bases terminales de los incisivos superiores estén en perfecta oposición con las de los incisivos inferiores. Las líneas de la mandíbula tienden a ser una recta en toda su longitud. El cuerpo de la mandíbula debe estar bien desarrollado anteriormente y nunca ser huidizo, tanto que forme un sostén o apoyo para los labios superiores en su conjunción.

    Dientes blanco, regularmente alineados, completos en su desarrollo y número.

    DEPRESIÓN NASO-FRONTAL

    El perfil de las apófisis de los huesos nasales y de las apófisis de los maxilares superiores y del frontal debe remontar hacia el cráneo con una brusca pendiente, por este motivo la depresión naso-frontal es muy marcada. El hueso frontal cae bruscamente, casi perpendicular, sobre las apófisis de los huesos nasales y de los maxilares, y con los senos frontales muy desarrollados determina la acentuación de la depresión naso-frontal. La depresión naso-frontal debe presentar un ángulo de 900 aproximadamente si se consideran senos-nasales, y de 1200 a 1300 si se mide como naso-frontal.

    EL CRÁNEO

    Su longitud debe ser igual a la longitud del hocico, y su anchura bizigomática debe ser inferior a la mitad de la longitud total de la cabeza (ver cabeza); las paredes laterales del cráneo son pues planas. De forma esferoide visto de frente; visto de perfil se aproxima a esta forma, excepto en su parte extrema superior, es decir, entre las inserciones de las orejas, que es un tanto plana. De perfil, el cráneo sube desde la depresión naso-frontal a la cima de la cresta occipital en declive acentuado, hasta determinar su eje longitudinal superior convergente respecto al eje de la caña nasal. Los senos frontales deben estar muy desarrollados, tanto en altura como en sentido transversal y en sentido longitudinal.

    Sutura medio-frontal o metópica muy marcada. La apófisis debe ser neta y prominente sin exageración, pero debe ser visible; en sentido longitudinal debe ser corta.

    OREJA

    La oreja debe colgar, blanda, sutil, agradable, de forma casi triangular y plana adherida en toda la anchura en toda la zona de los carrillos y de la región parotidea; su base es ancha y se sitúa por encima de la arcada zigomática, es decir, muy por encima de los músculos temporales, de manera que el perfil superior lateral del cráneo viene dado por la implantación de la oreja. Esta implantación posteriormente tiene por límite el punto de unión de la cabeza con el cuello, y anteriormente llega hasta la mitad del cráneo.

    El ápice de la oreja debe terminar en una punta más bien estrecha y nunca muy redondeada. Su cartílago debe ser sutil y cubierto de piel muy fina para permitir que la red venosa superficial sobre la cara externa sea visible; esta cara externa debe estar cubierta de pelo muy raso y muy fino.

    La longitud de la oreja debe llegar como máximo al margen (inferior) de la garganta, debe corresponder a la longitud del hocico. En un pointer de 60 cm de altura hasta la cruz y con una cabeza de 24 cm de largo, la oreja no debería superar los 12 cm de longitud.

    OJO

    El ojo debe ser grande, redondo, brillante y –dado el desarrollo acentuado de los senos frontales- estar en posición subfrontal: el ángulo interno de los párpados debe encontrarse a igual distancia entre el margen anterior de la trufa y la punta extrema de la creta occipital. El globo ocular, normal en forma globular, ni hundido ni sobresaliente. El iris debe ser de color ocre oscuro; en los de color blanco-anaranjado está permitido el color ocre menos intenso, pero nunca claro. Los párpados deben esta normalmente adheridos al globo ocular. La hendidura de los párpados debe ser redonda y no de forma almendrada.

    El pigmento de los márgenes de los párpados debe ser del color de las a manchas oscuras del manto en los de color blanco-anaranjado debe ser negro o negruzco.

   

    CUELLO

    La longitud del cuello-medida desde la nuca hasta el margen craneal de la cruz y el cuello en posición distendido- es igual a la longitud de la cabeza, es decir, debe alcanzar las 4/10 partes de la altura a la cruz. Su circunferencia, a la mitad de su longitud, en un pointer de 60 cm de altura a la cruz, debe ser de 40 cm, es decir, 3/5 mas que su longitud; respecto a la altura de la cruz y su perímetro es de 2/3 ó el 66% de tal altura. Por ello el cuello debe estar bien musculazo, compacto, largo y ligero.

    El perfil superior presenta una arcada, que se inicia inmediatamente después de su unión con la nuca y que va desapareciendo hacia su unión con la cruz. El perfil inferior no debe presentar una piel flácida.

    MIEMBROS ANTERIORES

    HOMBROS

    El hombro debe ser largo, inclinado, provisto de músculos largos, bien desarrollados y netamente separados unos de otros. Libre en los movimientos. Su longitud es por tanto superior a ¼ de la altura de la cruz, y en un pointer de 60 cm de altura la cruz, los hombros no deben ser menores de 16 cm. La inclinación es de 450 a 550 sobre la horizontal.

    Respecto al plano medial del cuerpo las puntas de los hombros –considerando al perro en posición normal- deben estar muy próximas entre sí, es decir, las dos puntas de los hombros no deberían estar distanciadas entre sí más de 1,5 cm.

    BRAZO

    El brazo bien soldado al tronco en sus dos tercios superiores, como el hombro, debe estar provisto de fuertes músculos largos y evidenciados con sólida osamenta. Su oblicuidad –inferior a la del hombro- va desde 600 a los 700 aproximadamente sobre la horizontal, y su longitud es de un 30% con respecto a la altura de la cruz.

    Su dirección es caso paralela al plano medial del cuerpo. En su parte inferior, el brazo parece libre, suelto con respecto al tronco, por ello el hueco axilar debe estar en alto.

    ANTEBRAZO

    Presenta una línea recta vertical, osamenta fuerte, su sección es oval; está provista de un tendón posterior fuerte y evidenciado (tendón del músculo flexor cubital del carpo), de manera que la acanaladura carpo-cubital debe ser evidente.

    La longitud del antebrazo es igual a la longitud del húmedo y un poco inferior a un tercio (3,34) de la altura hasta la cruz, precisamente el 29,8% de tal altura.

    La altura de todo el miembro anterior hasta el codo (punta del olécranon) es del 50,85% de la altura de la cruz; es decir, en un pointer de 60 cm hasta la cruz, la altura del miembro anterior hasta el codo es de 30,52 cm, en otros términos –se puede decir que es la mitad de la altura de la cruz.

    CARPO

    El carpo sigue la línea vertical del antebrazo, debe ser móvil y enjuto, cubierto de piel fina y sutil y con el hueso "accesorio" del carpo muy sobresaliente.

    METACARPO

    Los metacarpos deben ser planos de delante hacia atrás y siguiendo la línea vertical del antebrazo visto de frente, de grosor inferior al del antebrazo. Deben ser enjutos, cubiertos de piel fina, sutil, con el mínimo de tejido celular subcutáneo, que haga visibles y diferenciados uno de otro, bajo la piel, los cuatro huesos metacarpianos.

    Su longitud no debe ser inferior a un sexto de la altura de todo el miembro hasta el codo.

    Visto de perfil, los metacarpos deben ser un tanto extendidos.

    PIE

    De forma ovalada (pie de liebre), con dedos unidos entre sí y arqueados, recubiertos de pelo corto y abundante. Las almohadillas y plantares poco carnosas, las suelas secar y duras, pigmentadas. Unas fuertes, curvadas y pigmentadas. 

    CUERPO

    La longitud del tronco, medida desde la punta del hombro (ángulo escápulo-humeral) hasta la punta de la nalga (punta posterior del isquión) es igual a la altura de la cruz.   

    PECHO

    Ancho y muy abierto; músculo pectorales bien desarrollados. Su anchura, que está en razón directa con la del costado, entre sus límites laterales (márgenes superior-anterior de los brazos) debe alcanzar el 25% de la altura de la cruz.

    COSTADO

    Amplio, descendente hasta el nivel del codo, o ligeramente un poco más abajo; profundo, bien convexo hacia la mitad de su altura.

    Su diámetro trasversal, que alcanza el máximo hacia la mitad, va disminuyendo sensiblemente hacia el exterior, pero sin llegar a ser carenado. Las costillas son largas y convexas, y las arcadas de las costillas deben ser abiertas. Espacios intercostales muy amplios. Las últimas costillas falsas muy próximas al margen anterior del muslo.

    La región del esternón larga, el perfil de esta región determina un semicírculo ancho que va remontando hacia el abdomen.

    La circunferencia del costado debe ser aproximadamente ¼ superior a la altura hasta la cruz, y su diámetro transversal debe alcanzar al menos el 30,83% de la altura de la cruz.

    En un pointer de una altura de 60 cm hasta la cruz, el costado debería proporcionar las medidas que a continuación se indican; perímetro (detrás del codo), 74cm, perímetro sobre los arcos costales, 64cm; profundidad, 30,5 cm; altura, 30 cm; diámetro transversal, desde 18,5 a 19,5 cm.

    DORSO

    Cruz por encima de la línea del dorso y estrecho, debido a la aproximación de las puntas de los hombros entre sí.

    El perfil superior del dorso es recto.

    La longitud del dorso es de aproximadamente el 31% de la altura de la cruz, y en un pointer de 60 cm de altura hasta la cruz, el dorso tiene una longitud de 18,7 cm.

    LOMO O RIÑÓN

    Bien proporcionado con respecto a la línea del dorso, visto de perfil es convexo.

    Su longitud es un poco menor a un quinto de la altura de la cruz. Su anchura es aproxima a su longitud y va desde los 14,5 a los 16cm.

    VIENTRE Y COSTADOS

    El perfil inferior del vientre, desde el perfil del esternón, sube hacia arriba hacia el costado, hasta dar al vientre una apariencia delgada pero sin ser exagerada. El vientre debe subir desde la parte más baja del esternón de 6 a 8 cm en un pointer que tenga una cruz de 60 cm de altura.

    Los costados deben ser casi iguales en longitud a la región lumbar. La cavidad del costado debe ser mínima.

    GRUPA

    La grupa que prolonga hacia atrás la línea convexa del lomo, debe ser ancha, robusta, musculosa. Por ello el diámetro transversal entre las dos caderas debe alcanzar 1/7 de la altura de la cruz.

    Las caderas deben ser salientes hasta alcanzar la línea superior del lomo.

    Su inclinación, desde la cadera hasta el punto de inserción de la cola, es de aproximadamente 10º sobre la horizontal, y por este motivo la grupa del pointer es horizontal.

    COLA

    Implantada sobre la línea de la grupa.

    Gruesa y robusta en la raíz, gradualmente va afinándose hasta la punta, la cual debe ser muy fina y pequeña. Debe estar cubierta de pelo fino, corto al ras, tanto en su margen superior como inferior.  

    Su longitud no debe sobrepasar el 53% de la altura de la cruz, y mejor aún que no sobrepase la altura del miembro anterior hasta el codo, se admite la longitud de la cola que llega hasta el corvejón, cuando el perro está en posición normal.

    El porte correcto de la cola puede ser:

- rígida, es decir, la cola presenta una línea recta en toda su longitud, tanto cuando está horizontal como cuando el perro la tiene bajada;

- como una manivela, es decir, cuando la cola en su tercio anterior o en su primera mitad presenta una curvatura convexa en el margen superior, y en la segunda mitad una ligera curva opuesta a la primera, es decir con una convexidad en su margen inferior;

- una única y gran curva, es decir, cuando la cola presenta, en toda su longitud, una sola convexidad muy abierta, en su margen superior.

    MIEMBROS POSTERIORES

    MUSLO

    El muslo debe ser largo, ancho, cubierto de músculos salientes pero netamente separados unos de otros.

    Margen posterior convexo; muy evidenciada la punta de la nalga.

    Su longitud no debe ser inferior al tercio de la altura de la cruz, es decir, debe alcanzar el 33% de la altura de la cruz.

    Su cara externa, de un margen a otro, debe alcanzar los ¾ de su longitud, por ello, en un pointer cuya cruz tenga 60 cm de altura, la anchura del muslo debe ser de 15cm.

    Su dirección es oblicua de arriba hacia abajo y de atrás hacia delante (75º), y respecto a la vertical debe ser paralela al plano medio del cuerpo.

    PATA

    Con fuerte osamenta y provista de músculos enjutos también en su parte superior: el canal de la pata muy marcado y evidente, muy visible la sáfena externa, tanto que parece un fuerte cordón.

    Su longitud es un poco inferior a la del muslo, un 32,5% de la altura de la cruz.

    Su inclinación es de 38º aproximadamente sobre la horizontal.

    CORVEJÓN

    La distancia desde la planta del pie a la punta del corvejón no debe sobrepasar el 27,27% de la altura de la cruz; en un pointer de 60cm de cruz, la altura del corvejón debe ser de 16,36cm.

    Nunca son demasiado anchas sus caras, su ángulo (anterior) es cerrado, debido a la acentuada inclinación de la tibia (38º).

    Vista por detrás, la línea posterior que va desde la punta del corvejón, desciende hacia el suelo. Debe encontrarse sobre la vertical y sobre la prolongación de la línea de las nalgas.

    METATARSO

    Robusto y enjunto: su longitud viene dada por la altura de la cruz; visto por detrás, al igual que de perfil, debe encontrarse sobre la vertical, es decir, perfectamente vertical con respecto al suelo; visto de perfil, éste debe encontrarse detrás de la perpendicular más baja de la punta de las nalgas al suelo, al menos en la medida en que es largo un pie y medio.

    PIE

    Menos ovalado que el anterior y con todos los requisitos de éstos.

    MANTO

    El pelo debe ser denso, igual en longitud, uniformemente liso, fino, corto, brillante: no debe presentar atisbos de franjas, ni siquiera limitadísimas, en ninguna parte tanto en el tronco como en las extremidades y en la cola. La textura del pelo es vítrea. La longitud de los pelos es de 1 cm y no debe sobrepasar los, 5 cm.

    COLORES DEL MANTO

    Los colores del manto admitidos son: blanco, negro, negro brillante, anaranjado, rubio, rojo; marrón; marrón quemado, en todas sus grabaciones. Todos los colores pueden ser unicolores o con blanco. El dibujo de las manchas no tiene importancia, como tampoco tiene importancia la máscara simétrica, abierta, cerrada o irregular, como la llamada cabeza de moro.

    PIEL

    Muy adherida al cuerpo y en cada una de sus regiones, debe ser sutil y fina, tanto que permita, especialmente en los pabellones de las orejas y en las extremidades anteriores, ver el sistema venoso.

    El cuello exento de papada, así como la cabeza, no debe presentar tampoco arrugas.

    El pigmento de las mucosas y de las esclerosis debe ser negro o marrón, según las manchas oscuras del manto; en los de color blanco-anaranjado debe ser negro, o negruzco: en este color se permite el pigmento rosado. El pigmento de las uñas o de las suelas de las almohadillas digitales y plantales debe ser oscuro.

    ALTURA DE LA CRUZ

    En los machos, de 55 a 62 cm hasta la cruz; en las hembras de 54 a 60 cm hasta la cruz.

    PESO

    De veinte a treinta kilos.

    ANDADURA

    Mientras esté cazando es el galope.

 

    OBSERVACIONES

    LA LONGITUD DEL HOCICO

    Solano opina que debe "alcanzar la mitad de la longitud total de la cabeza de manera que esta mitad caiga sobre la línea horizontal que une los dos ángulos internos de los ojos".

    Tal longitud es del todo inverosímil en el sentido etimológico del término, como lo han demostrado las innumerables mediciones efectuadas.

    En un perro en el que se pretende, según palabras de Solano, una "cabeza de ejes longitudinales superiores cráneo-faciales convergentes, depresiones naso-frontales marcadísimas, ojos casi emergentes y en posición sub-frontal y hocico cuadrado, con trufa realzada", es imposible pretender perros con cañas nasales de longitud igual a la descrita por el maestro.

    Esta longitud se encuentra en dodicéfalos con ejes cráneo-faciales longitudinales superiores divergentes, con un salto naso-frontal poco marcado, caña nasal parecida a la del carnero y trufa en forma de flauta.

En cabezas de este último tipo, en efecto, no se observa, con las obvias consecuencias que de ello se derivan, ninguna depresión en la conjunción de las apófisis de los nasales, del frontal y del maxilar superior, y, por otra parte, la misma configuración de la trufa lleva a determinar una longitud distinta del hocico. Esto, también en hipótesis de igualdad de longitud de los huesos nasales, habiendo sido aclarado que en cabezas típicas de pointer con profunda sutura metópica, el punto cráneométrico nasal cae netamente más hacia atrás respecto al segmento de la recta que une los ángulos internos de los ojos.

    También, según las declaraciones del propio Solano, es posible que haya indicado como "idea" la longitud del hocico por él indicado, no basándose en medidas efectuadas pro él, pero sí debido a los dictámenes del Congreso Mundial de Mónaco, en el cual participó y en el cual fueron indicadas las modalidades de medición. De manera que la misma longitud total de la cabeza y, en ésta, la del hocico, acaba por se una exigencia en relación con la altura de la cruz, para todos los dodicéfalos, independientemente de cómo vayan los ejes cráneo-faciales y de la importancia del salto naso-frontal: para el sabueso como para el setter irlandés o como para el pointer. Lo que no nos parece algo que deba proponerse.

    Por otro lado, no hay que olvidar que el estándar oficial del pointer revela que los ojos deben estar situados " a igual distancia del occipital y de la nariz".

    Recogemos una vez más, en el magnífico Sunto delle lezioni di zoognóstica canina, que Solano comenta la ley de Baron, según la cual, en zoognóstica la cabeza tendría repercusiones sobre el tronco y sobre las extremidades, para determinar dimensiones, de modo que las mediciones de estas últimas se efectuarían con referencia a las de la cabeza. El maestro piensa que, en cinología, si la cabeza tiene repercusiones sobre todo el conjunto "lo tiene también sobre la longitud", como se habría demostrado, por el hecho de que "...vemos también pointer, setter, bracos, perdigueros, grifones, sabuesos, etc., con estaturas, extremidades, tronco, etc. normales... pero con cabezas deficientes en lo relativo a longitud".

    Con respecto a lo que nos interesa, se imponen algunas observaciones:

    a) Solano afirma que el tema se base en "numerosísimas mediciones realizadas sobre los mejores sujetos que han existido de cualquier raza canica dodicéfala normal", pero confiesa no haberlas tomado él mismo y, tampoco el haberlas realizado sobre pointer convergentes.

    b) Cita medidas sacadas de Dalziel, de cuya credibilidad él mismo desconfía; por lo que respecta el irlandés Palmerston de Hilliard (60 cm de altura hasta la cruz, 30,5 de longitud de cabeza), siente la necesidad de precisar que "esta medida es totalmente exagerada, pues pensamos que ha habido un error de transcripción".

    c) Las mediciones efectuadas sobre pointer no hacen referencia al hecho de que se tratasen de sujetos convergentes.

    d) Sobre todo las medidas se refieren a la longitud total de la cabeza y no a la longitud de la caña nasal en relación con el cráneo.

    Dicho esto, consideramos sin embargo que Dalziel en 1880 realizó unas mediciones muy exactas sobre el célebre pointer Naso of Upton, y que fueron publicadas en el "British Dog".

    LAS INCLINACIONES DE LOS HOMBROS

    Solano propone: "desde 45º a 55º sobre el horizonte".

    Una inclinación de 45º se encuentra sólo en los pachones, en los cuales está justificado, se correlaciona con la brevedad del brazo y del antebrazo para facilitar el reculeo. Además, sobre la inclinación del hombro (y, consecuentemente, sobre la apertura del ángulo escápulo-humedal) tiene influencia determinante la calidad del trabajo al que es sometido el perro, ya que las angulaciones están condicionadas a la longitud de los músculos flexores y extensores del hombro y del brazo, a su vez condicionada también por la longitud de los radios óseos. Será fácil constatar que "resultará" menos oblicuo el hombro y más abierto al ángulo escápulo-humedal en un pointer sometido desde joven a turnos de trabajo breves y a galopes exagerados, que cuando se le utiliza en prolongados trabajos de caza en terreno irregular: los más veloces triales que se afirman en los concursos de gran búsqueda presentan generalmente ángulos escápulo-humedales más abiertos, no sólo porque tal apertura facilita las altas velocidades sobre cortas distancias, si no porque tal apertura está determinada por este uso.

    Sobre la inclinación de os hombros respecto al plano longitudinal del cuerpo, Solano dice: "las dos longitudes de las escápulas no deberían estar distantes una de la otra más e 1,5 cm".

    No se puede no estar de acuerdo sobre el hecho de que una buena inclinación de las escápulas respecto al eje mediano favorece una mejor rotación y, como consecuencia de ello, la amplitud del paso.

    Por otro lado, es cierto que la distancia entre las puntas de los omoplatos no es un elemento que garantice, por si solo, una buena inclinación en tal sentido.

    Esto, en cuanto no es posible valorar la inclinación de un segmento óseo tomando en consideración un solo extremo. Es evidente, en efecto, que a igual inclinación, la distancia entre las puntas de las escápulas tiene que variar según la amplitud de los diámetros trasversales, de la consiguiente distancia entre las articulaciones escápulo-humeral (puntas de los hombros), de la mayor o menor convexidad del costado, así como del desarrollo y de la consistencia del tejido muscular subescapular.

    LA ESTATURA

    Creemos que vale la pena subrayar que el estándar inglés prevé una estatura que estamos muy lejos de considerar ideal 63-69 cm para los machos, 61-66 cm para las hembras.

    No se logra comprender cómo puede considerarse funcionalmente bello un pointer de tal tamaño y de peso proporcional. Es cierto que las medidas no pueden ser tomadas sobre los sujetos más funcionalmente bellos de la raza ni del presente ni del pasado, ni siquiera de los que se consideran los progenitores del moderno pointer.

    Es también cierto que los mejores machos en actividad en los últimos decenios medían y miden, en su parte máxima, de 59 a 62 cm hasta la cruz, mientras que las hembras, siempre hasta la cruz, miden de 56 a 59 cm.

    Las expresiones postulan una regla. Y la confirman.

    No por nada Solano indica las estaturas de 55 a 62 cm y de 54 a 60 cm respectivamente para los machos y para las hembras, y asume las mediciones consideradas ideales sobre animales de 60 cm de altura, después de haber puesto el punto, en su Lezioni (lecciones), sobre la importancia de la masa "respecto a la andadura, a la velocidad, a la impresionalidad".

    LA GRUPA

    Base anatómica de la grupa son los dos coxales (a su vez constituidos por la unión de tres huesos: ilión, isquión y pubis) y del sacro.

    Hay que precisar que Solano, al pretender una grupa "horizontal" en el pointer, indica la inclinación de 10º sobre la línea del horizonte "desde la cadera hasta la implantación de la cola", asumiendo así una referencia a la punta del ilión y del sacro, no sin puntualizar, en una nota, con la debida precisión, que "la inclinación del coxal es en cambio de casi 25º". Se considera "horizontal" una grupa en la cual la inclinación del coxal varia de 15 a 25º, avalada" si tal inclinación alcanza de 35-40º.

    Observado que la inclinación más adecuada y más comúnmente favorable es la del coxal (cresta iliaca-tuberosidad isquiátrica), se considera más idóneo para los galopadores una grupa "horizontal" (sería mejor decir, escasamente inclinada) y para los trotadores una grupa relativamente oblicua, una grupa claramente alabeada (más de 40º) no es favorable a ningún tipo de andadura.

    No se puede no estar de acuerdo con este punto, que tiene también explicación técnica en la llamada ley de Lesbre, con la cual se ha demostrado que, en una grupa "horizontal" existen músculos flexores de la para (isquiotibiales; en primis, semimembranoso y semitendinoso).

    Por nuestra parte, consideramos que, lo que diferencia la grupa de los galopadores de la de los trotadores, no es tanto la diferencia –aunque subsistente- inclinación del coxal, como la diferencia de inclinación coxal respecto al sacro (entre sí articulados), más marcada en los galopadores que en los trotadores. Esto, debido sobre todo a las distintas posibilidades de acción de los músculos glúteos y psoas

    En definitiva, consideramos que una buena grupa, en un pointer, debería tener una inclinación, que medida al nivel del sacro (desde la cadera a la implantación de la cola) tenga aproximadamente de 10-15º y de 25-30º, si se mide hasta el coxal.

    Se observa que anchura y longitud son méritos absolutos y que una buena longitud garantiza un estimable desarrollo del segmento óseo, articulación coxofemoral-tuberosidad isquítrica, brazo de la potencia de la palanca sobre la cual actúan los músculos flexores de la pierna. Tanto mayor relieve reviste este segmento óseo, si se considera que, en el perro, la cavidad acetabular está situada aproximadamente a dos tercios del coxal, en sentido antero-posterior, mientras que en otros animales (por ejemplo: buey, cerdo, cabra) está situado cerca del centro.

    LOS SENOS FRONTALES

    Sobre la función de los senos frontales se ha escrito mucho, y no siempre con fundamento. Solano sugirió una teoría, según la cual "el desarrollo de los senos frontales, al menos en el perro de muestra, debe tener una estrecha relación con la potencia y con la maniobra del sentido olfativo". Los perros de caza se dividirían en perro con "teleolfato" (perros de muestra) y en perros con "megaolfato" (sabuesos y de carreras). Entre los primeros destacan los pointer: aspiran amplias bocanadas de aire impregnado de efluvios, las mandan a la cavidad supero-posterior de la cavidad nasal, que comunica con los senos, en los cuales sería estimulada; el gran desarrollo de los senos estaría en esos perros justificado por el hecho de que para reaccionar con la punta, deben tener percepción inmediata de los olores, y tendrían necesidad, por tanto de gran cantidad de aire, aprovechado la necesidad del "seno condensador". Los segundos realizan, por el contrario, "una infinidad de rápidas y cortas aspiraciones" y no tendrían necesidad más que de una pequeña cantidad de aire suficiente para llenar la zona olfativa, sin tener que utilizar los senos, que no necesitarían un gran desarrollo.

    Por nuestra parte, observamos que todos los perros, incluidos aquellos con senos frontales en apariencia poco desarrollados, están en grado de interrogar provechosamente al viento con grandes bocanadas de aire, y no siempre la efectiva dimensión de los senos se entrevé del examen superficial del cráneo: el chacal dorado y el mismo lobo poseen senos frontales de revelante desarrollo, por mucho que ictu oculi no lo parezca.

    Por otra parte, la sugestiva hipótesis formulada por Solano no es muy convincente a la luz de cómo en el perro, se presentan los senos.

 

 

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